viernes, julio 20, 2007

El panopticón

Michel Foucault en "El Panopticón" acude a ese gran ojo psicológico que siempre nos vigila y observa para hablar de la supraconciencia que pesa sobre las sociedades (especialmente cristianas): una especie de juez supremo que lee mentes y descrifra los enigmas, incluso los más personales. La misma lógica se aplica en las cárceles, con los focos enormes que no dejan de alumbrar noche tras noche, rincón por rincón, y en los malls y tiendas... hasta en las calles! con las cámaras de vigilancia que giran como autómatas y parecen querer acribillarnos con su mirada robótica y fija.


Foucault, como buen secularista, basó su idea del panopticón sobre el concepto religioso del Dios castigador que la Iglesia Católica ha eternizado hasta las masas. La representación de la divinidad como un ojo enorme, siempre adjunto a la frasecilla "Dios me ve" que atemorizaba hasta los dientes a los niños..... Recuerdo que de pequeño sentía que todos mis pensamientos de venganza, de haber matado un insecto, dado de puñetes a un amigo o destrozado algo iba acompañado de la persecución: "esto no pasa inadvertido", "Dios me apunta con el dedo y le contará a mis padres", y un largo etcétera que forjó, de alguna forma, un complejo de culpa que creció aún más a la luz de la enseñanza católica de mi colegio... aunque la resistiera, parecía colarse como esas ideologías que se adhieren a punta de rechazo.


De pronto, entonces, parece muy natural en mi discursiva hablar de "culpas", "castigos", "bien/mal" y "cruces". No sólo en mi voz, también, aparentemente, en la del ethos chileno. La Iglesia Católica no ha hecho más que perpetuar ciudadanos culposos y acríticos, que tragan los dogmas como agua, que van a misa y se golpean el pecho, pero que en la práctica apuntan sus puños a la espalda de los demás. Tal vez de ahí la incapacidad para cohesionarnos como país, exigir políticas igualitarias, pretender un crecimiento no sólo económico sino también de la calidad de vida.. porque tal vez son deseos ilusiorios, incluso utópicos, difuminados tras el ojo culposo de un Estado que, por muy secular que se proclame, aún sigue portando solideos, colgajos y escapularios en su vestuario oficial.

7 Comentarios:

A la/s 6:01 p. m., Blogger Violeta dijo...

Foucault es de aquellos autores que no deja de hacerme eco desde distintos frentes. En este caso, el supra ojo vigilante y castigador, que en mi formación católica infantil era un referente obsesivo- como tantos que he tenido a lo largo de mi vida-, y por el cual se fundamentaban prácticas de cuasi fanatismo ilógico para una niña de siete u ocho años. Temía el purgatorio, el infierno, para mí y mis seres queridos, veía el rito dominical como una imposición necesaria, que de no ser cumplida, debía ser reparada con confesión.... Con los años fui liberando mis ataduras, pero áun no puedo vivir con plena libertad muchas cosas en mi vida, entre otras, mi proyecto como mujer independiente y madre, pese a que racionalmente me siento plena de fortalezas, en términos morales sigue pesando en mí la representación mariana de la maternidad y la visión tradicional y pechoña de "familia"...

El panopticón como concepto nos mueve a empazarnos respecto a nuestras autonomías relativas y cómo pese a nuestra crítica a la visión culposa y castigadora de la Iglesia adherimos o no en distintos niveles a estas castraciones....

Gran tema el de hoy... da para otro café... otro vino con doble fruta...

besossssssssss

MZ

 
A la/s 7:51 p. m., Anonymous Carlos Valencia dijo...

Fui afortunado. Me liberé de ese ojo tremendo cuando todavía era pequeño. Veo que tienes un cuento con Foucault, que sigues sus ideas y argumentos. Sin embargo, su visión tiene sentido en un mundo donde el hombre queda aplastado frente al poder del Estado y las empresas y no como ahora en que...pensándolo mejor, todavía tiene mucho sentido.
Saludos
CV

 
A la/s 8:05 p. m., Blogger smokedeyes dijo...

jajajaja me encantó el salto de Carlos Valencia..... y concuerdo contigo respecto a este tipo de sociedad paternalista y castigadora, donde todo lo que se salga de la norma es visto como sospechoso, enfermizo y peligroso.... asi padecemos muchos, creo que todos, y lo sublimamos con algún fármaco o canavis .... y etc , etc.....

No es fácil tampoco ignorar el escrutinio del resto, la morbosa curiosidad de los que te rodean, y el gesto despectivo de los que, sin más, se arman juicios..... cómo detesto todo aquello!!!!! Y cómo detesto cuando, sin querer, tb me hago cómplice .....

sí Violeta, amerita un vinito con frutas.........

 
A la/s 12:23 p. m., Blogger Andreita dijo...

Que heavy, terminé de leer y me acordé de las típicas frases "es que diosito te está mirando!!!"... pucha que es perna una cdo chica!!! Lo bueno es que, a pesar de mi formación católica, creo que he aprendido a manejar el tema de la fe v/s la sensación del dios todopoderoso.
Demás está decirte que cada vez que mencionan a Foucault mis recuerdos son de lo más gratos: tardes de tesis, discusiones sobre lo humano y lo divino... manuel... básicamente, es sinónimo de manu.
Besotes guapo, cdo vendras a la casita en el aire???
Se le quiere

 
A la/s 5:48 p. m., Blogger Rodrigo dijo...

Afortunados los que pudimos liberarnos de ese ojo a tiernas edades...

De todos modos, Manuel, esto no es exclusivo de la Iglesia católica -como dices-... De hecho, yo creo que las religiones "protestantes" aluden más a un dios castigador. ¿Acaso no le alaban para SALVARSE y no por un mero amor espiritual?

Saludos.

Rodrigo

 
A la/s 8:48 p. m., Blogger Udo dijo...

La Iglesia Católica nos atormenta con esos fantasmas porque ni ella misma puede cargar con tantas culpas, con tantos crímenes, con tanta sangre derramada hipócritamente en el nombre de Dios.
Recuerdo un libro que leí hace mucho; se llama "La Madre", de Máximo Gorki; en que la madre le decía al hijo que ella no adoraba a Dios en iglesias en donde le habían llenado de oro. Creo que eso dice mucho no?
A-b-r-a-z-o-s
Sal-udo.

 
A la/s 2:51 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

No el protestantismo podría ser mas cómodo incluso que la religion Católica, de hecho son los católicos los que dicen que haciendo buenas acciones igual y te ganaras el cielo, de hecho de ahí en porque de tanto resto cuando muere alguien; en el protestantismo de dicen, cree en Dios como tu salvador, aceptalo en tu corazón ya tan tan ya eres salvo, así mates, muentas, forniques ya eres salvo y te iras al cielo. Tanivet.

 

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